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miércoles, 1 de abril de 2015

Peggy Guggenheim Coleccionistas

               Coleccionistas: Peggy Guggenheim




Peggy Guggenheim
Fuente de la imagen: Aquí.

"El arte es cuestión de personalidad". 
Marcel Duchamp. (1)


Proveniente de una familia judia de origen suizo emigrada a EEUU, la labor que Peggy llevó a cabo con los artistas de vanguardia del siglo XX fue encomiable y conecta con los deseos que también tuvo su tío, aquel que encargó a Frank Lloyd Wright, el Museo que llevaría su nombre: el Solomon Guggenheim de Nueva York, creado con un sentido helicoidal y ascensional,  a modo de zigurat mesopotámico.


De izquierda a derecha: Frank Lloyd Wright, Hilla Rebay y Solomon Guggenheim
frente a la maqueta del museo. 

Sin embargo, aún siendo un hito de la arquitectura organicista contemporánea y un maravilloso continente para el arte que sigue llenando sus paredes, éstas,curvas y con suelos inclinados,  trajeron de cabeza a los conservadores del museo por los problemas que tuvieron que resolver al llevar a cabo las exposiciones.

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Peggy , a lo largo de su vida, creó dos salas de exposiciones; también fue coleccionista y se rodeó de lo mejor de la intelectualidad del momento.Viajó y vivió en distintas ciudades europeas.Fue la impulsora y mecenas de autores sin los que no se puede entender el arte contemporáneo de vanguardia de antes y después de la II Guerra Mundial. De hecho, aún compartiendo el amor por el arte y queriendo atesorar obras importantes, para María Dolores Jiménez-Blanco y Cindy Mack, la gran diferencia entre ella y Solomon es que éste último se veía dirigido por asesores y por su propia mujer, Hilla Rebay para comprar esta o aquella obra.



Fotografía de artistas en el exilio en el apartamento de Peggy Guggenheim en Nueva York, 1942
Primera fila, de izquierda a derecha: Stanley William Hayder, Leonora Carrington, Frederick Kiesler,Kurt Seligmann. Detrás:  Max Ernst, Amadee Ozenfant, Andre Breton, Fernand Leger, Berenice Abbott. Última fila: Jimmy Ernst, Peggy Guggenheim, John Ferren, Marcel Duchamp ; Piet Mondrian.

Sin embargo, Peggy, compraba con las tripas, por su propia intuición, y aún teniendo a su lado a Marcel Duchamp con la que le unió una gran amistad y que fue para ella un gran consejero y maestro ( ella afirmó que fue quien le enseñó la diferencia existente entre el surrealismo y la abstracción), fue tremendamente generosa ayudando desinteresadamente a muchos de estos artistas, fundamentalmente durante la II Guerra Mundial.



La fortuna de los Guggenheim fue atesorada por el patriarca de la familia tras invertir en minas de plata en Colorado y siguió creciendo gracias al cobre y a los nitratos. El imperio económico que llegaron a crear se extendió por el Congo, Chile o México así como en otros estados americanos y creció más, si cabe, cuando su tío, Solomon, se casó con una Rothschild.


Como curiosidad diremos que, sin embargo, de los cuatro hermanos, Benjamín, el padre de Peggy, fue el hermano pobre de la familia. Fue  uno de los que se encontraba en el Titanic el día de su hundimiento en 1912.De temperamento flemático, ni se inmutó cuando fue advertido de que el barco había chocado con un iceberg y se estaba hundiendo. Este hombre se había apartado del negocio familiar tempranamente .Buscaba independencia y esa misma independencia fue el legado que dejó a su hija que la buscó durante toda su vida. 



Peggy Guggenheim escribió dos libros " Out of the century" (1946) y "Confessions of An Art Addict"(1960) que fueron fundidos en uno solo " Una vida para el arte" en 1979, cuyo telón de fondo es buena parte del siglo XX, un siglo tremendamente inestable, inseguro, terrible, el propio decorado de su atribulada y propia vida.



Peggy no respondió a las expectativas depositadas en una señorita de clase alta de la sociedad norteamericana: para empezar comenzará a trabajar en una librería de vanguardia en Nueva York donde conocerá al que sería su primer marido con el que tendrá una relación tormentosa: el escultor, pintor y poeta dadá Laurence Vail con el que viajó a Paris para pasear por Montparnasse junto a Hemingway, Joyce o Ezra Pound.



Esta relación marcada por una tempestuosa reciprocidad se rompió y ella se unió al escritor inglés John Holms, quien marcó su vida sobremanera y cuya joven muerte la llevó a un intento de suicidio.

Como hemos comentado, los nombres que la rodearon fueron los grandes entre los grandes del siglo XX: le gustaba mucho el surrealismo, quizás por la influencia de otro de sus maridos Max Ernst que, desgraciadamente, tuvo que pasar por el amargo trago de ser recluido en un campo de concentración y que fue compañero, posteriormente de Dorothea Tanning ( de quien tenéis una entrada en el blog),  con quien permaneció hasta su muerte.


Max Ernst, junto a Peggy Guggenheim hablando con las autoridades
de inmigración una vez llegado a EEUU, 1941

Sin embargo, quiso ser ecúanime y trató de que todos los ismos de vanguardia estuviesen representados en su colección. De esta manera compró obras cubistas, dadá o expresionistas abstractas. De hecho, se dice que fue ella quien más apoyó a Pollock, cuando nadie creía en él, para hacer que fuese descubierto.


Además, Man Ray , Tanguy , Brancusi, Frederic Kiesler, Breton o los escritores Samuel Beckett o Djuna Barnes, así como sir Herbert Read o la anarquista Emma Goldman ( una de las defensoras de la libertad de la mujer) fueron sus amigos. Esta última fue, quizás, quien mejor que nadie conoció la bonhomía (*) de su benefactora cuando estando exilada de Estados Unidos, recibió como regalo de Peggy una casa en Saint-Tropez.


Max Ernst: La vestimenta ( ¿el robo?) de la novia, 1940


Max Ernst: El Antipapa, 1942

Tendente ideológicamente hacia la izquierda política, envió dinero para la causa republicana durante la guerra civil española como miembro del Comité de Ayuda a España subastando en su galería los cuadros donados por los artistas entre los que se encontraba un picasso de 1937.


Peggy Guggenheim con un cuadro de Picasso al fondo y 
una escultura de Giacometti sobre la mesa.

Se le reprochó en alguna ocasión su banalidad a la hora de seguir comprando arte estando los alemanes a las puertas de París( esa fue la situación que estaba viviendo cuando compró " Pájaro en el Espacio" de Brancusi), pero también fue capaz de marcharse a Estados Unidos vía Lisboa previa petición de la familia de André Bretón para que los ayudase a salir del continente. En ese momento ya tenía como marido a Max Ernst muy tocado, intuyo, después de haber estado en el campo nazi.


Constantin Brancusi: Pájaro en el Espacio, 1932-40


Constantin Brancusi: Maiastra, 1912

Los dos entornos creados expresamente para dar cobijo a toda la obra que compraba (una cada día, según sus propias palabras) fueron, una,  la Guggenheim-Jeune en Londres, que llegaría a acoger obra de Tanguy, Kandinsky, Mondrian, Brancusi, Arp, Laurens, Duchamp- Villon, Henry Moore, Pevsner, Calder y Tauber- Arp. Esto supuso una gran contrariedad y escándalo entre los conservadores de la Tate Gallery porque siendo los que debían autorizar la importación de las piezas no lo hicieron al no darles la categoría de obras de arte.(2). Los bombardeos sobre Londres durante la II Guerra Mundial hicieron que esta experiencia acabase.



Pendientes realizados por Ives Tanguy para Peggy Guggenheim


Duchamp- Villon


Pevsner


El segundo entorno fue la galería que creó en Nueva York desde 1942 al 46' momento en la que la cierra tras la guerra y regresa a Europa. La llamó Art of this Century, el mismo título de un libro que mostraba toda la colección atesorada por ella. La galería fue un referente que supo imbricar las corrientes europeas de vanguardia, fundamentalmente, surrealismo y dadá  y el expresionismo abstracto americano que hará de Nueva York la nueva capital del arte relevando a Paris tras la II Guerra Mundial. De nuevo Duchamp y André Breton serían sus asesores y en la primera exposición a los artistas europeos de vanguardia se unirían Robert Motherwell, William Baziotes, Mark Rothko, David Hare, Clifford Still y por supuesto, Jackson Pollock.



William Baziotes: El Paracaidista, 


Clifford Still, Jamais, 1944


Jackson Pollock: Circuncisión, 1946

De ella y fundamentalmente de Duchamp salió una idea que tuvo un tremendo impacto en la prensa norteamericana: la primera exposición colectiva de mujeres pintoras.


Marcel Duchamp: " Joven Triste en un Tren".

Finalmente su retiro tiene lugar en Venecia, en un edificio inacabado del siglo XVIII, el Palazzo Venier dei Leoni, que terminó siendo la sede definitiva de su magnífica colección.

Palazzo Venier dei Leoni
En 1965 la Tate Gallery, que en los 40' se negó a exponer el arte que ella tenía por no considerarlo arte, la invitó a mediados de los 60' a que expusiese casi toda su colección en sus salas, igual que el Museo de Estocolmo o el Museo de l'Orangerie, dependiente del Louvre, que también quiso exponer sus piezas, cuando durante la guerra se negó a protegerlas. Fue su revancha.





Calder

La muerte de su hija fue un duro golpe para ella, dejó de comprar arte moderno. La que había sido considerada la " Medicis del siglo XX" muere en 1979 y hoy su casa museo forma parte del Solomon R. Guggenheim Foundation.

                                                                                Fuente
                                                 http://olga-totumrevolutum.blogspot.com.es/

                     


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